Franco Gamboa Rocabado
La doctrina del indianismo y sus múltiples denuncias sobre el colonialismo interno se propone construir un conocimiento social que contenga entre sus principales supuestos una idea de futuro, es decir un proyecto de orden social nuevo pero sin la contaminación del mestizaje o las clases altas blancas. Por lo tanto, recupera aquella vieja tensión entre el pensamiento histórico donde resaltan las luchas indígenas y el pensamiento utópico que imagina una refundación estatal en Bolivia liderada por el sujeto indio; estas construcciones mentales y proyectos políticos están pensados para hacer hincapié únicamente en los ciclos históricos de "resistencia india" donde la sociedad oprimida debe, forzosamente, retomar su carácter de sujeto revolucionario. De cualquier manera, la rebelión india no está orientada hacia ningún tipo de proceso de renovación o profundización democráticos, sino que son explosiones para expresar la continuidad ancestral y una íntegra autonomía de la sociedad india, razón por la cual resultaría inútil seguir reflexionando en torno a la unidad nacional o la Nación boliviana.
Éste es el principal déficit del indianismo, buscar siempre la subversión del orden con el propósito de demostrar la superioridad moral del dominado, lo cual tiene consecuencias directas en la institucionalidad del sistema político que se manifiesta en una ausencia de concepciones estables sobre el Estado democrático y sobre la posibilidad de concertación con otros actores sociales que no sean sólo los indígenas pero que también son parte de Bolivia.
Las argumentaciones doctrinarias del indianismo en la Asamblea Constituyente negaron cualquier posibilidad de reconciliación con otras posiciones entre 2006 y 2007. Su conducta marcadamente divisionista condujo a varias rupturas en la Constituyente, revelando grandes limitaciones para adaptarse a un mundo contemporáneo muy complejo donde pueda accederse a la comprensión de otras realidades culturales y donde la globalización se manifiesta como un nuevo enemigo, frente a la cual debe reivindicarse sólo la visión y culturas indígenas que marcan arbitrariamente quién queda adentro, es decir, aceptado y reconocido como parte de Bolivia y quiénes deben estar afuera y ser rechazados. Esta lógica dualista propugna la exclusión y un espíritu antidemocrático muy difícil de desaparecer en el indianismo boliviano.
No se puede negar que Bolivia es un país indígena pero también expresa el surgimiento de nuevos patrones de desarrollo intercultural y modernización occidental bastante extendidos y recibidos con buenos ojos por culturas aymaras, quechuas, guaraníes, moxeñas o chimanes; esto es lo que enriquece al país para convertirse en una propuesta intercultural en el mundo entero. Por esto no es nada saludable discutir si Bolivia logró convertirse en un país capitalista porque contiene los rastros de otras economías milenarias y carece de un sólido modelo de industrialización; asimismo, es una pérdida de tiempo exigir dogmáticamente el conteo de por lo menos 30 etnias indígenas para sentenciar que Bolivia es un país indio. De acuerdo con el censo nacional de 2002, 61% de la población boliviana de 15 años hacia adelante dijo pertenecer a algún grupo indígena, mientras que 39% señaló no pertenecer a ninguno. Un hecho es irrefutable: Bolivia sigue siendo el país más pobre y uno de los más desiguales de América Latina, por lo que es fundamental afianzar un régimen político democrático representativo como la única garantía sin reduccionismos indianistas que son excluyentes, autoritarios y víctimas de su propia ignorancia.
El autor es sociólogo político
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viernes, 20 de marzo de 2009
martes, 17 de marzo de 2009
Sabios indígenas de América se reunirán en Bolivia
La Paz, 17 mar (ABI).- Un centenar de sabios y amautas de Norte, Centro y Sur América se reunirán en la ciudad precolombina de Tiwanacu para analizar las dificultades de vida de sus pueblos y del mundo entero.
Los guías espirituales de estas regiones americanas confluirán en el “VII Encuentro del Águila y el Cóndor” entre el 18 y 21 de marzo, según una nota de prensa de los organizadores.
Los sabios indígenas disertarán sobre la historia de sus pueblos: realidad social, economía, educación, comunicación, astronomía, manejo de calendarios, ciencia y tecnología indígena, cosmovisión, filosofía y formas de vida.
Uno de los objetivos del encuentro será unir el trabajo de los guías espirituales de Bolivia, la región andina y el mundo, además de motivar a los pueblos, comunidades, organizaciones indígenas campesinas y originarias a visibilizar la sabiduría espiritual, señala el documento.
Esta nueva versión del Encuentro Águila-Cóndor será inaugurado por el presidente indígena de Bolivia, Evo Morales a quien acompañará el Canciller boliviano, el aymara David Choquehuanca, y el Secretario de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Freddy Ehlers.
El público asistente será testigo de rituales para la armonía interior y con el entorno, alimentación y medicina ancestral, iconografía, simbología y emblemas ancestrales.
El Comité Organizador del nuevo encuentro “Águila-Cóndor” está integrado por la Coordinadora de Organizaciones Indígenas-Campesinas de Bolivia, el Fondo para el Desarrollo de los Países de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe y organismos del gobierno de Bolivia.
drm/rsl ABI
Los guías espirituales de estas regiones americanas confluirán en el “VII Encuentro del Águila y el Cóndor” entre el 18 y 21 de marzo, según una nota de prensa de los organizadores.
Los sabios indígenas disertarán sobre la historia de sus pueblos: realidad social, economía, educación, comunicación, astronomía, manejo de calendarios, ciencia y tecnología indígena, cosmovisión, filosofía y formas de vida.
Uno de los objetivos del encuentro será unir el trabajo de los guías espirituales de Bolivia, la región andina y el mundo, además de motivar a los pueblos, comunidades, organizaciones indígenas campesinas y originarias a visibilizar la sabiduría espiritual, señala el documento.
Esta nueva versión del Encuentro Águila-Cóndor será inaugurado por el presidente indígena de Bolivia, Evo Morales a quien acompañará el Canciller boliviano, el aymara David Choquehuanca, y el Secretario de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Freddy Ehlers.
El público asistente será testigo de rituales para la armonía interior y con el entorno, alimentación y medicina ancestral, iconografía, simbología y emblemas ancestrales.
El Comité Organizador del nuevo encuentro “Águila-Cóndor” está integrado por la Coordinadora de Organizaciones Indígenas-Campesinas de Bolivia, el Fondo para el Desarrollo de los Países de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe y organismos del gobierno de Bolivia.
drm/rsl ABI
lunes, 23 de febrero de 2009
Perseguidos, explotados y recluidos
La demanda de madera, soja y etanol se ceba con los indígenas latinoamericanosFRANCISCO PEREGIL - Madrid - 23/02/2009
Sobrevivieron a la llegada de Colón, a las enfermedades de Europa, a los dictadores, a la United Fruit Company y a la fiebre del caucho. Pero las prospecciones petrolíferas, las empresas madereras y los cultivos de soja no sólo les han espantado la caza sino que los han espantado a ellos mismos: pueblos enteros de nativos obligados a vivir cada vez más lejos de donde siempre estuvieron.
"Las invasiones de las reservas son constantes", dice la directora de Survival
Aún quedan en América Latina unos 500 pueblos indígenas (la palabra tribu les parece peyorativa), con 43 millones de miembros que abarcan el 7,6% de la población del continente. Varias decenas de estos grupos no oyeron hablar nunca de Cristo, ni de Mozart, ni de la penicilina, ni de las Torres Gemelas, ni de Sin tetas no hay paraíso. La ONG Survival calcula que existen 40 de estos grupos en Brasil con los que nadie ha contactado, unos 15 en Perú y uno en Paraguay. Es en estas comunidades de escasa o nula relación con el resto de la sociedad donde se aprecian de forma más cruda los estragos del consumismo disfrazado de progreso.
Para ayudar a los indígenas en una batalla donde tienen todas las de perder, investigadores como Almudena Hernando, arqueóloga de la Universidad Complutense de Madrid, han convivido en la Amazonia brasileña con pueblos como los awá, también conocidos como guajá.
"Cuando los funcionarios brasileños de la Fundação Nacional do Índio (Funai) detectan a un awá perdido en la selva lo trasladan a una zona legalmente demarcada para los indígenas donde nadie puede entrar. Pero los madereros terminan entrando. Hacen unas talas muy selectivas, que no se pueden detectar mediante fotos aéreas, porque cortan los árboles más viejos y dejan los jóvenes, que no tienen valor en el mercado. Y detrás de ellos viene un ejército de campesinos sin tierra, que no tienen tampoco nada para subsistir. La forma que tenemos en Occidente de combatir esos desmanes es pedir certificados de origen de la madera que se compra".
"El verano pasado", continúa Almudena Hernando, "los madereros se acercaron a sólo tres kilómetros de la zona protegida. Y cuando llegue la temporada seca, el próximo agosto, seguro que se acercarán más y más. Cuando cazábamos junto a los awá, ellos, que tienen un oído finísimo, se paraban al oír las sierras mecánicas. Les espantan la caza, que es su única forma de vida. En 2006 la Funai llevó allí al Ejército y expulsó a los madereros. Pero, al año siguiente, volvieron".
"La teoría en Brasil es muy buena. La ley protege a los grupos aislados, pero las invasiones son constantes, y no se hace nada para frenarlas", indica Fiona Watson, directora de la ONG Survival.
"Por una parte el Gobierno crea un organismo como la Funai para protegerlos, y por otra pone en marcha el Plan de Crecimiento Acelerado, que proyecta entrar en la Amazonia y construir carreteras y centrales hidroeléctricas. Además, el presidente Lula da Silva visitará a Barack Obama en abril con el objetivo de vender a Estados Unidos más biocombustibles. Ya tiene en proyecto la creación de más fábricas en tierras reivindicadas por los guaraníes. Y encima, el Congreso de Brasil está debatiendo un anteproyecto de ley que permitiría explotar a gran escala la minería en los territorios indígenas".
Survival trabaja desde hace varios años con 35.000 guaraníes de Brasil. "Éste era uno de los primeros grupos que contactaron con los colonos blancos hace casi 500 años y han sobrevivido a ello", indica Watson. "Pero en los últimos 50 años, por culpa de la expansión agrícola en Mato Grosso, han perdido casi todas sus tierras y viven en reservas, rodeados por las plantaciones de soja y de caña de azúcar, que se usan para fabricar biocombustibles [especialmente el etanol]".
Teresa Aguilar Larrucea, quien lleva varios años trabajando junto al fotógrafo Carlos Díez Polanco en distintos proyectos con decenas de pueblos indígenas en Latinoamérica, sostiene que todos los individuos con los que ha tratado siempre han salido perdiendo en su relación con el hombre blanco.
"Apenas se les otorga el rango de personas. Pueden quedar muy bonitos como cartel turístico, pero nadie quiere tenerles cerca. Y encima la sociedad blanca les quita sus tierras alegando que no las cultivan y que son improductivas. ¿Pero cuál es el concepto de improductividad? El indígena tiene ahí su tienda y su farmacia, saca beneficio de ellas. Llevan miles de años conviviendo en armonía con la naturaleza. Deberíamos aprender de ellos".
A pesar del pesimismo con que Aguilar Larrucea atisba el futuro de los pueblos indígenas, aún ve signos esperanzadores. "Venezuela es un claro ejemplo de lo peor y lo mejor. Los indios caracas vivían en el centro del país y ahora en el centro no queda ninguno, todos se han desplazado a la Amazonia y a la frontera. Sin embargo, Venezuela ha sido un país pionero en la lucha por los derechos de los nativos al crear el Ministerio de los Pueblos Indígenas, y ponerlo en manos de Nicia Maldonado, que es indígena yecuana. Porque en Brasil existe la Fundação Nacional do Índio, pero sus dirigentes no lo son", explica.
"Con Hugo Chávez", continúa, "los indígenas han adquirido más conciencia de raza y dignidad. Ya no esconden sus raíces y cada vez aparece mayor número de indígenas en los censos. Pero al ser un ministerio nuevo, no llega a todos los pueblos indígenas que deberían llegar". Detrás de esa aversión de la sociedad blanca al aborigen, según Aguilar Larrucea, lo que se esconde es un complejo racial y cultural. "Los blancos quieren presumir de su pureza renegando del mestizo y el mestizo reniega del indígena. Yo he visto en algunos pueblos a gente que hacía negación de sus hermanos más oscuritos porque se avergonzaban de ellos".
Un lenguaje para dos hombres
Si se busca en Wikipedia lenguas tupí-guaraní, la primera que aparecerá en una lista de 53 se llama aura. Su cobertura geográfica es el Estado brasileño de Maranhão. El número de hablantes, reducido. "Sólo dos hombres y yo los conozco", asegura la arqueóloga de la Universidad Complutense Almudena Hernando. "La Fundação Nacional do Índio [Funai, organización dependiente del Ministerio de Justicia brasileño] les han facilitado una cabaña junto a un puesto indígena donde viven indios awá. Hablan una lengua que nadie conoce. Les pusieron de nombre Auré y Aurá. Parece que son los últimos representantes de un grupo al que debieron masacrar".
"La Funai los contactó cuando estaban perdidos y solos. Ningún lingüista conoce su lengua. Los trasladaron ahí, lejos de la tierra donde se les halló. Cuando te acercas, te cuentan muchas cosas que no entiendes. Y si entras en su cabaña te quedas completamente impactada: las vigas que sujetan el tejado de paja sirven de soporte a cientos y cientos de flechas, con las puntas envueltas en hojas y atadas en racimos", continúa Hernando.
"Auré y Aurá se han pasado los años que llevan viviendo ahí haciendo flechas y más flechas, en un ejercicio inútil desde el punto de vista funcional, porque ya no las usan. Pero imagino que eso les sirve de terapia para neutralizar el trauma de haber sido arrancado de tu tierra y forma de vida. Tal vez se han agarrado a ello como mecanismo de seguridad. Cuando todo se ha hundido bajo tus pies quieres saber quién eres introduciendo la mínima cantidad de cambio en tu vida. Eso es lo que hacen estos dos hombres. Es impresionante ver su cabaña, neuróticamente ordenada. Te das cuenta del horror que han debido vivir muchos de estos grupos en el momento del contacto con el blanco".
sábado, 20 de septiembre de 2008
El racismo se exacerbó desde inicios del 2006
ESTUDIO • Un grupo de sociólogos analizó los conflictos en la Asamblea Constituyente.
Un conjunto de ensayos que analizan los conflictos que surgieron en el proceso constituyente permitió establecer que desde enero del 2006 el racismo se hace cada vez más evidente en la vida política y social del país.
El material está publicado en el texto Observando el Racismo. Racismo y regionalismo en el proceso constituyente, producido por el Defensor del Pueblo y la Universidad de la Cordillera.
El libro es el resultado de una investigación realizada por ocho sociólogos de la Universidad de la Cordillera, en la ciudad de Sucre (Chuquisaca) entre agosto y noviembre del 2007.
Los científicos sociales observaron las manifestaciones racistas que emergieron en la capital y descubrieron que la Asamblea Constituyente representó una ruptura de ciertas convenciones sociales del país que estaban basadas en la exclusión, lo que provocó una explosión de “racialización” de la política.
“Se debe entender que el racismo es parte de nuestra estructura social. Sin ir más lejos, el considerar ‘normal’ que sólo algunos sectores de la población trabajen de empleadas domésticas, es una señal de esto”, explicó el responsable de la Unidad de Análisis y Diagnóstico del Defensor del Pueblo, Claudio Rossell, quien supervisó el trabajo.
El libro es un compendio de ensayos que analizan las manifestaciones racistas que surgieron en lo que Rossell denominó como “el crisol de los conflictos nacionales”. Explicó que la discriminación racial es más sutil y perversa que el concepto de “pueblo enfermo”. “Ya no se rechaza al otro por su biología, como antes. Más bien es la geografía donde vive, sea llano o altiplano, la cultura o, incluso heridas de la Guerra Federal”.
Un conjunto de ensayos que analizan los conflictos que surgieron en el proceso constituyente permitió establecer que desde enero del 2006 el racismo se hace cada vez más evidente en la vida política y social del país.
El material está publicado en el texto Observando el Racismo. Racismo y regionalismo en el proceso constituyente, producido por el Defensor del Pueblo y la Universidad de la Cordillera.
El libro es el resultado de una investigación realizada por ocho sociólogos de la Universidad de la Cordillera, en la ciudad de Sucre (Chuquisaca) entre agosto y noviembre del 2007.
Los científicos sociales observaron las manifestaciones racistas que emergieron en la capital y descubrieron que la Asamblea Constituyente representó una ruptura de ciertas convenciones sociales del país que estaban basadas en la exclusión, lo que provocó una explosión de “racialización” de la política.
“Se debe entender que el racismo es parte de nuestra estructura social. Sin ir más lejos, el considerar ‘normal’ que sólo algunos sectores de la población trabajen de empleadas domésticas, es una señal de esto”, explicó el responsable de la Unidad de Análisis y Diagnóstico del Defensor del Pueblo, Claudio Rossell, quien supervisó el trabajo.
El libro es un compendio de ensayos que analizan las manifestaciones racistas que surgieron en lo que Rossell denominó como “el crisol de los conflictos nacionales”. Explicó que la discriminación racial es más sutil y perversa que el concepto de “pueblo enfermo”. “Ya no se rechaza al otro por su biología, como antes. Más bien es la geografía donde vive, sea llano o altiplano, la cultura o, incluso heridas de la Guerra Federal”.
miércoles, 18 de junio de 2008
La ONU y los Países Bajos en el banquillo
Comienza en el Tribunal de La Haya una audiencia para determinar si la ONU puede defender su inmunidad ante las acusaciones de no haber impedido la matanza de Srebrenica de 1995.“Queremos que tanto Naciones Unidas como el Estado de los Países Bajos sean declarados co-responsables del genocidio cometido en Srebrenica en julio de 1995”, afirma el abogado Axel Hagedorn, en conversación con DW-WORLD. Hagedorn representa a la organización Madres de Srebrenica, integrada por unas 6 mil víctimas y sobrevivientes de la masacre que cercenó la vida de unos 8.000 musulmanes a manos de las milicias serbobosnias en julio de 1995.
El enclave de Srebrenica se encontraba a la sazón bajo la exigua protección de cascos azules holandeses cuando fuerzas comandadas por el sanguinario y nacionalista general Ratko Mladic separaron a hombres y niños de las mujeres para matar a los varones en los alrededores. Aunque se responsabiliza a Mladic de la matanza, y éste sigue prófugo de la justicia, los testimonios de sobrevivientes, así como reportes de distintos organismos reconocen fallas en la misión de paz de la ONU e incluso hablan de una colaboración entre los cascos azules holandeses y las milicias serbobosnias de Mladic.
Bildunterschrift: Familiares recuerdan en una ceremonia en La Haya a las víctimas de la masacre al cumplirse diez años de haber sucedido.
Defensa de los derechos humanos
“El Estado holandés ha reconocido el proceso judicial y ha declarado su disposición a hacerle frente, a defenderse de las acusaciones. Pero la ONU a través del Estado holandés invoca su estatus de inmunidad, con lo que no se puede comprobar si la ONU cometió una falta o no, lo que nosotros consideramos inaceptable”, afirma Hagedorn quien se muestra seguro de que sus clientes ganarán el proceso aunque dure varios años y concluya ante la última instancia: la Corte Europea para los Derechos Humanos.
Hagedorn dirige el departamento internacional del bufete de abogados Van Diepen Van der Kroef, uno de los más importantes de los Países Bajos e insiste que no se trata de debilitar a la ONU sino de definir las responsabilidades a la Organización Mundial. “La ONU está obligada, según su carta de fundación, a comprometerse en la defensa de los derechos humanos y no puede ser que cuando se comete un genocidio en el marco de una misión bajo un mandato suyo ésta se esconda detrás de su estatus de inmunidad”, afirma.
Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Tanto Ratko Mladic como Radovan Karadzic, siguen prófugos de la justicia.
Un largo proceso
El abogado critica que la ONU, por así decirlo, establezca sus propias leyes a través de sus resoluciones, que envíe tropas a sus misiones y que luego impida todo control jurídico de su gestión. “Eso tiene estructuras dictatoriales, por eso es importante determinar los límites”, afirma el jurista. “En nuestra opinión al presentarse un caso de genocidio se ha alcanzado todo límite en el que puede defenderse el estatus de inmunidad”.
A la pregunta de si el Estado holandés otorgará algún día una indemnización a las víctimas, Hagedorn responde que hasta ahora tanto la ONU como los países Bajos han rechazado toda oferta de diálogo con las víctimas. “Mientras no haya un fallo del Tribunal los Países Bajos no estarán dispuestos a hacer ningún compromiso”. Si se considera que ha tomado un año llegar a la primera audiencia que tan sólo definirá la cuestión de inmunidad, el proceso que cuenta con un expediente de unas 10.000 hojas se prolongará durante 10 o 12 años más.
Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: El jurista Axel Hagedorn, que dirige la demanda colectiva está seguro de que las víctimas ganarán el caso.
“Ese es en realidad el escándalo, que el Estado holandés y la ONU están haciendo tiempo, es un escándalo que se actúe de esta manera en el primer caso de genocidio tras la Segunda Guerra Mundial en territorio europeo. Es una vergüenza”.
Eva Usi
martes, 10 de junio de 2008
Zapatismo: la nueva provocación gubernamental
Luis Hernández Navarro
Desde la insurrección de enero de 1994 los distintos gobiernos federales han querido asociar al EZLN con el narcotráfico. Nunca han podido demostrarlo, pero de cuando en cuando lo intentan.
Apenas el pasado 4 de junio el gastado guión volvió a repetirse. Sólo que ahora la amenaza es mayor que en el pasado. En esa fecha más de 200 elementos del Ejército federal, de la Procuraduría General de la República y de la policía estatal y municipal, con el rostro pintado, incursionaron en parte del territorio zapatista de La Garrucha con el pretexto de buscar plantíos de mariguana. Centenares de pobladores de las comunidades de Hermenegildo Galeana y San Alejandro los rechazaron con machetes, palos, hondas y resorteras.
Los poblados zapatistas prohíben la siembra, el tráfico y el consumo de drogas. Ni siquiera se permite beber o vender alcohol en ellos. No es un hecho nuevo. Desde el inicio del levantamiento armado la comandancia rebelde hizo pública esta disposición. La medida sigue en vigor con las autoridades civiles que se hacen cargo de los municipios autónomos y las juntas de buen gobierno. No sucede lo mismo con las comunidades priístas, donde se cultivan enervantes en contubernio con la fuerza pública.
En un comunicado dirigido al entonces presidente Ernesto Zedillo, con fecha 10 de febrero de 1995, un día después de la ofensiva militar que pretendió detener, por medio de una traición, al subcomandante Marcos, los alzados señalaron: “queremos decirle la verdad, si es que usted no la sabe: los delincuentes, terroristas, narcotraficantes son ustedes, son los mismos que forman su gabinete, son sus mismos soldados quienes trafican con drogas, quienes obligan a los campesinos indígenas a sembrar mariguana y otros estupefacientes. ¿Acaso no se ha dado cuenta de esto, señor Zedillo? Nosotros los zapatistas sí, porque vivimos con nuestro pueblo, somos los mismos que hemos combatido contra la siembra de drogas, contra el tráfico de drogas que sus mismos soldados hacen y han hecho dentro de los territorios que hemos controlado”.
Sin fundamento, la acusación se ha repetido año tras año. En 2004, el diario Reforma publicó la noticia de que “en promedio, cada dos días, efectivos del Ejército Mexicano ingresan a territorio zapatista para destruir plantíos de mariguana y amapola que en el último año se han incrementado considerablemente”. Días después, el general Jorge Isaac Jiménez García, mando del operativo militar en la zona, rechazó que los sembradíos de mariguana pertenecieran a simpatizantes del EZLN.
La provocación policiaco-militar del pasado 4 de junio contra los rebeldes no es un hecho aislado. Forma parte de una agresión de más largo aliento. El hostigamiento gubernamental contra los alzados ha sido una constante desde la llegada del gobernador Juan Sabines en 2006.
Diversos grupos campesinos cercanos al gobierno del estado pretenden posesionarse de las tierras que bases de apoyo zapatista ocupan y trabajan desde 1994. Grupos paramilitares como la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (OPDDIC) acosan a los municipios autónomos. El Ejército ha establecido nuevas posiciones, cualificado su presencia en la entidad y realizado movimientos inusuales de carácter claramente intimidatorio.
Jaime Martínez Veloz, representante del gobierno de Chiapas ante la Comisión para la Concordia y Pacificación (Cocopa), ha explicado con mucha claridad la dimensión agraria de la actual ofensiva antizapatista. “El gobierno mexicano –dijo a la CCIODH–, yo estoy convencido que en actitud de intentar confrontar al EZLN con campesinos e indígenas de la zona, habilitó a personas con necesidades de tierra, pero los habilitó como ejidatarios de las mismas zonas que los zapatistas ocupaban esas tierras. Los hace ejidatarios y evidentemente genera un conflicto. En una misma superficie hay quien ocupa la tierra y hay quien tiene un título. Esto se produjo ya por los primeros años, 95, 96... y las repercusiones de eso, pues hoy aparecen.”
Curiosamente, los responsables de la política agraria, rural y turística del gobierno de Juan Sabines son personajes como Jorge Constantino Kanter, representante de los latifundistas y ganaderos afectados por la irrupción del zapatismo, o Roberto Albores Gleason, hijo del ex gobernador Roberto Albores, ejecutor de innumerables violaciones a los derechos humanos.
El operativo del pasado 4 de junio se realizó en el lugar donde hace poco tiempo estuvo el subcomandante Marcos. Por lo visto, su presencia en La Garrucha inquietó a las autoridades gubernamentales. Hace ya meses que el vocero del grupo rebelde casi no aparece ante la opinión pública y sus silencios ponen nerviosos a los servicios de inteligencia. Pero los focos rojos que advierten la creciente intolerancia gubernamental ante la iniciativa civil pacífica de los rebeldes se habían prendido desde tiempo atrás. Camino al primer Encuentro Continental de Pueblos de América, realizado en Vicam, Sonora, entre el 11 y el 14 de octubre de 2007, retenes policiacos y militares detuvieron al convoy en el que se trasladaban los delegados zapatistas, obligando a que la comandancia indígena que asistía al evento regresara a Chiapas.
Una encuesta recientemente realizada sobre la administración de Felipe Calderón muestra que, además de la amplia simpatía de la población a la campaña antidrogas, a pesar del paso de los años, 26 por ciento de los sondeados apoyan a los zapatistas. Un porcentaje nada despreciable en las actuales circunstancias.
El nuevo intento gubernamental de mostrar al EZLN como cómplice del crimen organizado pretende montarse en la ola de sentimientos antinarco para tratar de erosionar la corriente de opinión favorable a los rebeldes y propinarle un golpe represivo. Un golpe decidido desde tiempo atrás. ¿Acaso no tiene el gobierno federal suficientes conflictos sin solución abiertos como para hacer más grande uno que no ha podido resolver en años?
Desde la insurrección de enero de 1994 los distintos gobiernos federales han querido asociar al EZLN con el narcotráfico. Nunca han podido demostrarlo, pero de cuando en cuando lo intentan.
Apenas el pasado 4 de junio el gastado guión volvió a repetirse. Sólo que ahora la amenaza es mayor que en el pasado. En esa fecha más de 200 elementos del Ejército federal, de la Procuraduría General de la República y de la policía estatal y municipal, con el rostro pintado, incursionaron en parte del territorio zapatista de La Garrucha con el pretexto de buscar plantíos de mariguana. Centenares de pobladores de las comunidades de Hermenegildo Galeana y San Alejandro los rechazaron con machetes, palos, hondas y resorteras.
Los poblados zapatistas prohíben la siembra, el tráfico y el consumo de drogas. Ni siquiera se permite beber o vender alcohol en ellos. No es un hecho nuevo. Desde el inicio del levantamiento armado la comandancia rebelde hizo pública esta disposición. La medida sigue en vigor con las autoridades civiles que se hacen cargo de los municipios autónomos y las juntas de buen gobierno. No sucede lo mismo con las comunidades priístas, donde se cultivan enervantes en contubernio con la fuerza pública.
En un comunicado dirigido al entonces presidente Ernesto Zedillo, con fecha 10 de febrero de 1995, un día después de la ofensiva militar que pretendió detener, por medio de una traición, al subcomandante Marcos, los alzados señalaron: “queremos decirle la verdad, si es que usted no la sabe: los delincuentes, terroristas, narcotraficantes son ustedes, son los mismos que forman su gabinete, son sus mismos soldados quienes trafican con drogas, quienes obligan a los campesinos indígenas a sembrar mariguana y otros estupefacientes. ¿Acaso no se ha dado cuenta de esto, señor Zedillo? Nosotros los zapatistas sí, porque vivimos con nuestro pueblo, somos los mismos que hemos combatido contra la siembra de drogas, contra el tráfico de drogas que sus mismos soldados hacen y han hecho dentro de los territorios que hemos controlado”.
Sin fundamento, la acusación se ha repetido año tras año. En 2004, el diario Reforma publicó la noticia de que “en promedio, cada dos días, efectivos del Ejército Mexicano ingresan a territorio zapatista para destruir plantíos de mariguana y amapola que en el último año se han incrementado considerablemente”. Días después, el general Jorge Isaac Jiménez García, mando del operativo militar en la zona, rechazó que los sembradíos de mariguana pertenecieran a simpatizantes del EZLN.
La provocación policiaco-militar del pasado 4 de junio contra los rebeldes no es un hecho aislado. Forma parte de una agresión de más largo aliento. El hostigamiento gubernamental contra los alzados ha sido una constante desde la llegada del gobernador Juan Sabines en 2006.
Diversos grupos campesinos cercanos al gobierno del estado pretenden posesionarse de las tierras que bases de apoyo zapatista ocupan y trabajan desde 1994. Grupos paramilitares como la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (OPDDIC) acosan a los municipios autónomos. El Ejército ha establecido nuevas posiciones, cualificado su presencia en la entidad y realizado movimientos inusuales de carácter claramente intimidatorio.
Jaime Martínez Veloz, representante del gobierno de Chiapas ante la Comisión para la Concordia y Pacificación (Cocopa), ha explicado con mucha claridad la dimensión agraria de la actual ofensiva antizapatista. “El gobierno mexicano –dijo a la CCIODH–, yo estoy convencido que en actitud de intentar confrontar al EZLN con campesinos e indígenas de la zona, habilitó a personas con necesidades de tierra, pero los habilitó como ejidatarios de las mismas zonas que los zapatistas ocupaban esas tierras. Los hace ejidatarios y evidentemente genera un conflicto. En una misma superficie hay quien ocupa la tierra y hay quien tiene un título. Esto se produjo ya por los primeros años, 95, 96... y las repercusiones de eso, pues hoy aparecen.”
Curiosamente, los responsables de la política agraria, rural y turística del gobierno de Juan Sabines son personajes como Jorge Constantino Kanter, representante de los latifundistas y ganaderos afectados por la irrupción del zapatismo, o Roberto Albores Gleason, hijo del ex gobernador Roberto Albores, ejecutor de innumerables violaciones a los derechos humanos.
El operativo del pasado 4 de junio se realizó en el lugar donde hace poco tiempo estuvo el subcomandante Marcos. Por lo visto, su presencia en La Garrucha inquietó a las autoridades gubernamentales. Hace ya meses que el vocero del grupo rebelde casi no aparece ante la opinión pública y sus silencios ponen nerviosos a los servicios de inteligencia. Pero los focos rojos que advierten la creciente intolerancia gubernamental ante la iniciativa civil pacífica de los rebeldes se habían prendido desde tiempo atrás. Camino al primer Encuentro Continental de Pueblos de América, realizado en Vicam, Sonora, entre el 11 y el 14 de octubre de 2007, retenes policiacos y militares detuvieron al convoy en el que se trasladaban los delegados zapatistas, obligando a que la comandancia indígena que asistía al evento regresara a Chiapas.
Una encuesta recientemente realizada sobre la administración de Felipe Calderón muestra que, además de la amplia simpatía de la población a la campaña antidrogas, a pesar del paso de los años, 26 por ciento de los sondeados apoyan a los zapatistas. Un porcentaje nada despreciable en las actuales circunstancias.
El nuevo intento gubernamental de mostrar al EZLN como cómplice del crimen organizado pretende montarse en la ola de sentimientos antinarco para tratar de erosionar la corriente de opinión favorable a los rebeldes y propinarle un golpe represivo. Un golpe decidido desde tiempo atrás. ¿Acaso no tiene el gobierno federal suficientes conflictos sin solución abiertos como para hacer más grande uno que no ha podido resolver en años?
domingo, 18 de mayo de 2008
La lucha incesante de Naomi Klein
Juan Cristóbal Mac Lean E.El 2001 Naomí Klein publicó el libro No Logo y saltó a la fama en un santiamén. Es que el tema del libro, por una parte, tenía todos los elementos para convertirse en un best seller, ya que denunciar malvados es un tema que siempre atrae a la gente. Pero y sobre todo, el libro tuvo tanto éxito por lo bien hecho que está, minucioso y amplio, siempre bien documentado. Se examinan en él montoneras de casos, la autora está presente en muchos lugares para entrevistar y ver con sus propios ojos lo que está pasando… Y todo lo que cuenta es estremecedor. Las grandes marcas transnacionales (los logos), se embolsan cifras astronómicas a punta de trabajo semi esclavo y estrategias de destrucción de toda competencia. Es particularmente impresionante esa chispa de fría genialidad de alguno de los grandes ejecutivos de las grandes marcas, cuando se le ocurrió que en realidad, para ellos, no eran los productos en sí lo más importante, sino la marca, el logo de sus productos. Que primero había que crear y posicionar la marca –que luego los productos ya vendrían por añadidura–. Y lo que por añadidura hicieron fue cerrar fábricas, despedir a miles de obreros, deshacerse del engorro de producir… y mandaron a que otros contratistas produzcan para ellos, sirviéndose por toda el Asia de una mano de obra semi esclava y todos felices, publicitando las marcas, haciendo ganancias astronómicas y con medio mundo llevando puestos productos de esas dichas marcas. Los ejemplos se acumulan vertiginosamente y se abre un panorama bastante desolador, en el que los grandes poderes hacen lo que les da la gana y todos somos sus clientes y sus víctimas. A este país no habrán llegado esas maquilas de trabajo semi esclavo pero en cambio, eso sí, hace mucho que llegó la seducción de las grandes marcas. Nike, Gapp, Coca– Cola o cosas así, son efectivamente el sueño de todos los adolescentes, sobre todo pudientes.
Pero ya pasaron unos años de la publicación de No logo, y aprovechando que Naomi Klein estaba por La Paz para publicar un nuevo libro, nos acercamos a para preguntarle, entre otras cosas, sobre cómo ve ahora el mismo tema, si los malos siguen siendo tan malos como antes y el trabajo esclavo sigue siendo el de miles de miles de asiáticos.
Justamente, responde Naomi Klein contando que hace muy poco estuvo en la China, esa impresionante fábrica del mundo entero, con unas 100 mil fábricas o complejos industriales. En todo caso, contó que la situación había mejorado notablemente, aunque, eso sí, ello no se debía necesariamente a que las corporaciones se habían vuelto de pronto “buenas”. Era que, simplemente, ahora estaban bajo la mirada pública mundial y ya no podían cometer los desmanes de siempre. En todo caso, ella siguió moviéndose, descorriendo un velo tras otros de esos tras los que se esconden las prácticas más aberrantes de un capitalismo ya por sí aberrante.
“En los últimos tiempos mi vida fue muy extraña, aparte del tiempo que me tomó escribir después de mucha investigación, yendo a Irak, Sri Lanka después del Tsunami… pero para escribir el libro tuve que esconderme durante un año después de pasar meses viajando, y ahora el libro sale traducido a muchos idiomas y también estuve viajando por las presentaciones. Lo que me impresiona es ver cuánta falta de esperanza que hay sobre cómo cambiar las cosas en todas partes…”
Sin embargo, luego Naomi pasa a contar sobre cuán favorablemente impresionada está con el discurso que acaba de escucharle a Evo Morales –era el primero de mayo–, en el que él mismo hablaba contra la corrupción, al mismo tiempo que pedía al público que lo ayudase contra ella, lo cuál la sorprendía mucho. “¿Dónde más hay alguien que les diga ‘ustedes avísenme’? Y además se notaba la honestidad y entereza con que lo hacía… Más que aplausos de los de siempre, parecía que se tratara de una reunión, en la que él estaba informando, al mismo tiempo muy autocríticamente, hablando sobre los límites que hay en lo que se hace…”. Lo que la hacía pensar en cuán difícil debe ser gobernar, desde el punto de vista del trabajo del gobierno para hacer que las cosas funcionen. Tampoco pudo impedirse comparar el caso de Evo hablando de corrupción con el de Bush: se sabe que en el caso de Irak, por ejemplo, hubo una corrupción descomunal, pero el tema jamás fue mencionado por los poderes del Estado. Mientras que, enfatizaba fuertemente, nunca antes había visto ella a un presidente tratar el tema, pedir que le señalen lo necesario mientras incluía a todos en esa lucha.
En el caso nacional, evidentemente, no se debía ni podía volver atrás (confesó que, que si el proyecto de Evo Morales fracasara eso la apenaría enormemente) y que ahora se trataba de seguir buscando y construyendo el camino. Desde el punto de vista institucional, eso significaría prácticamente volver a reconstruir las herramientas con las que trabajar gobernando.
En la misma línea, las opiniones y pasiones de Naomi Klein van reflejando, a su vez, posiciones y principios que a estas alturas están bastante generalizados, en unos u otros segmentos sociales y orillas ideológicas. “Lo que está ocurriendo en Colombia es una barbaridad, en Chile hay una desigualdad espantosa, hay que tener el coraje de encontrar otro camino que no sea el que nos devuelva a los desmanes y abusos a los que se dedicaron todos los anteriores regimenes gobernantes…”
Naomi Klein va punteando sus argumentos y esperanzas con claridad, lo hace con conocimiento de causa, en la medida en que se ha informado ampliamente de lo que habla al mismo tiempo que lo hace con frescura y convencimiento. Imposible no comprender su fe, su arrobo ante las nuevas izquierdas latinoamericanas.
La última London Review of Books, que acaba de aparecer (www.lrb.com) contiene, justamente, una larga reseña de Stephen Holmes al libro que Naomi presentaba en La Paz (La doctrina del shock). En este libro, Naomi vuelve al ataque mostrando y denunciando como los malos son tan malos como siempre, mientras sólo habrían cambiado de rubro de momento. A lo largo del mundo no dejan de cometer sus espantosas, disimuladas o incluso indisimuladas fechorías. El pretexto ahora es insospechable: las crisis naturales y sociales, los grandes desastres que sin embargo se convierten en motivo para el enriquecimiento descomunal de unos cuantos. Holmes, en su reseña, expone los argumentos centrales del libro, aplaude algunos desarrollos muy bien informados, poniendo aquí y allá algunas dudas. Por ejemplo, Holmes discute la idea de Klein de que en la Rusia de los 90 se haya cometido un crimen contra la democracia. Tras sugerir un par de ideas opuestas, Holmes concluye: “La auténtica democracia no emergerá espontáneamente solo porque haya caído una tiranía con todas sus ‘distorsiones’. Klein podría defenderse diciendo que la ‘democracia’ que ella ensalza es exclusivamente una democracia de protesta, nunca de gobernanza y por ello invulnerable al criticismo por falta de limpieza, por estupidez o abuso de poder. Pero esta respuesta no se avendría con su comprensible, aunque irrealista esperanza de que los ciudadanos ordinarios del mundo pronto ‘se convertirán en los autores de sus destinos nacionales, por fin”.
viernes, 16 de mayo de 2008
La cultura de la mentira
Rubén D. Dabdoub Azogue
Digo que existe una cultura de la mentira en el país porque es una manifestación tradicional de los gobiernos de turno, que siempre han tildado al departamento de Santa Cruz de separatista, egoísta y sedicioso, manifestación presente en todos sus actos proselitistas con el fin de desvirtuar y distraer la atención del pueblo de sus verdaderos intereses políticos y económicos. Cuando revisamos la historia, vemos que esta manifestación es la mayor mentira generada por las personas que tienen angurria por mantener el centralismo secante y controlador de poder en Bolivia.
Para fundamentar este adjetivo cultural, basta conocer algunos hechos históricos de la República y la forma cómo Santa Cruz contribuyó a la unificación y a la democracia.
En la Guerra del Pacífico, el Gobierno de turno no convocó a Santa Cruz a la contienda bélica, porque este departamento se encontraba muy distante; aun así, los ciudadanos se organizaron y conformaron el batallón Velasco, y con lo recaudado por sus habitantes movilizaron a este grupo de voluntarios al frente de batalla. ¿Será que esto es desconocer a Bolivia?
Mediante el Memorándum de 1904, Santa Cruz manifestó al Congreso Nacional dos aspectos importantes: la unidad del país mediante la vinculación del oriente con el occidente, a través de la construcción del ferrocarril, y la salida soberana al océano Atlántico mediante los corredores fluviales naturales, por el norte (río Madera) y por el sureste (río Paraguay). Además, manifestaba que la irresponsabilidad de no asumir estos desafíos llevaría al país a una fuerte exclusión del oriente boliviano y a satisfacer los intereses egoístas de algunos en beneficio del usurpador chileno.
En 1956, Santa Cruz reclamó las regalías de hidrocarburos departamentales que estaban establecidas en la ley de 1938; a raíz de esto fue estigmatizado como sedicioso y enviaron a las hordas ucureñas a sofocar y oprimir por una reivindicación legal, reclamo que hoy favorece a todos los departamentos que producen o producirán hidrocarburos en sus regiones. Lo más noble y de gran equidad fue cómo legisladores cruceños determinaron el porcentaje de las regalías; simplemente se dividió el 100% de los recursos de los hidrocarburos entre los nueve departamentos y su resultado fue el 11%.
En 1984, Santa Cruz se levantó en protesta por la designación a dedo de los alcaldes municipales por el Gobierno central y exigió la elección del burgomaestre mediante voto popular, decisión democrática que hoy en día es reconocida y ejercida por todos los municipios del país.
Hoy, Santa Cruz lucha nuevamente para fortalecer la democracia del país buscando las autonomías departamentales, demanda exigida por el soberano en un referéndum que el Gobierno quiso desvirtuar en su verdadera esencia y desconocer ese derecho. Por ello continúa tildando a Santa Cruz con el discurso de ‘separación’ y explotando la cultura de la mentira.
* Ciudadano
Digo que existe una cultura de la mentira en el país porque es una manifestación tradicional de los gobiernos de turno, que siempre han tildado al departamento de Santa Cruz de separatista, egoísta y sedicioso, manifestación presente en todos sus actos proselitistas con el fin de desvirtuar y distraer la atención del pueblo de sus verdaderos intereses políticos y económicos. Cuando revisamos la historia, vemos que esta manifestación es la mayor mentira generada por las personas que tienen angurria por mantener el centralismo secante y controlador de poder en Bolivia.
Para fundamentar este adjetivo cultural, basta conocer algunos hechos históricos de la República y la forma cómo Santa Cruz contribuyó a la unificación y a la democracia.
En la Guerra del Pacífico, el Gobierno de turno no convocó a Santa Cruz a la contienda bélica, porque este departamento se encontraba muy distante; aun así, los ciudadanos se organizaron y conformaron el batallón Velasco, y con lo recaudado por sus habitantes movilizaron a este grupo de voluntarios al frente de batalla. ¿Será que esto es desconocer a Bolivia?
Mediante el Memorándum de 1904, Santa Cruz manifestó al Congreso Nacional dos aspectos importantes: la unidad del país mediante la vinculación del oriente con el occidente, a través de la construcción del ferrocarril, y la salida soberana al océano Atlántico mediante los corredores fluviales naturales, por el norte (río Madera) y por el sureste (río Paraguay). Además, manifestaba que la irresponsabilidad de no asumir estos desafíos llevaría al país a una fuerte exclusión del oriente boliviano y a satisfacer los intereses egoístas de algunos en beneficio del usurpador chileno.
En 1956, Santa Cruz reclamó las regalías de hidrocarburos departamentales que estaban establecidas en la ley de 1938; a raíz de esto fue estigmatizado como sedicioso y enviaron a las hordas ucureñas a sofocar y oprimir por una reivindicación legal, reclamo que hoy favorece a todos los departamentos que producen o producirán hidrocarburos en sus regiones. Lo más noble y de gran equidad fue cómo legisladores cruceños determinaron el porcentaje de las regalías; simplemente se dividió el 100% de los recursos de los hidrocarburos entre los nueve departamentos y su resultado fue el 11%.
En 1984, Santa Cruz se levantó en protesta por la designación a dedo de los alcaldes municipales por el Gobierno central y exigió la elección del burgomaestre mediante voto popular, decisión democrática que hoy en día es reconocida y ejercida por todos los municipios del país.
Hoy, Santa Cruz lucha nuevamente para fortalecer la democracia del país buscando las autonomías departamentales, demanda exigida por el soberano en un referéndum que el Gobierno quiso desvirtuar en su verdadera esencia y desconocer ese derecho. Por ello continúa tildando a Santa Cruz con el discurso de ‘separación’ y explotando la cultura de la mentira.
* Ciudadano
martes, 13 de mayo de 2008
Teoria de los conflictos interculturales
(WebIslam.com) En el contexto de esta presentación, el conflicto se define como la percibida o real incompatibilidad de valores, expectativas, procesos y resultados entre dos o mas partes provenientes de culturas diferentes, acerca de temas substantivos o de la relación.Estas diferencias muchas veces se expresan a través de estilos culturalmente diferentes de llevar el conflicto. Este tipo de conflicto empieza usualmente con un episodio de confusión en la comunicación, que luego lleva a la interpretación errónea y al comienzo de un proceso de desconfianza mutua que genera en la confrontación interpersonal o grupal.
Variaciones en la construcción del self debidas a diferentes perspectivas culturales
Para entender las diferencias y similaridades en las comunicaciones a través de las culturas, es necesario tener un marco para observar las diferencias. Una perspectiva de la variabilidad cultural explica como las culturas varían a lo largo de un continuo de variaciones de las variables básicas. A pesar de que se han identificado muchas de estas variables, las mas básicas son las que observan los grados de individualismo y colectivismo.
El proceso de socialización cultural que todos vivimos desde que nacemos hasta la tumba, influencia nuestros supuestos básicos y expectativas, tanto como los procesos por los cuales buscamos satisfacción a nuestras necesidades vitales. Esta dimensión, la del individualismo-colectivismo, dentro de un continuo de diferencias, puede ser usado como un punto de partida para entender tanto las diferencias básicas como las similaridades, en culturas basadas ya sea en el individuo o en el grupo.
Cultura, en este campo, se define como un sistema de conocimiento, significados, y acciones simbólicas que es compartido por la mayoría de los miembros de la sociedad.
Individualismo-colectivismo
Básicamente, el individualismo se refiere a la tendencia amplia en una cultura a acentuar la importancia de la identidad individual por encima de la identidad grupal; de los derechos individuales por encima de los derechos del grupo, y las necesidades del individuo por encima de las necesidades de la comunidad.
Por lo contrario, el colectivismo se refiere a la tendencia amplia de una cultura a valorar la importancia del “nosotros” por encima del individuo, las obligaciones grupales mas importantes que los derechos individuales y las necesidades internas de un grupo por encima de los deseos y necesidades individuales.
Triandis (1988) ha identificado los factores que determinan qué tipo de orientación tendrá una cultura: diversos factores en el macro sistema, tales como ecología, grado de afluencia, movilidad social y geográfica, el contexto sociocultural de la generación anterior, los medios urbanos o rurales, la comunicación de masas, la educación y el grado de cambio social influyen.
De acuerdo a múltiples autores, valores individualistas altos se han encontrado en culturas tales como USA, Canadá, UK, Australia, Los Países Bajos, y Nueva Zelanda. Valores comunitarios altos se han encontrado en México, Indonesia, Colombia, Venezuela, Panamá, Ecuador, China, Taiwán, Corea y Japón.
El principio básico constituyente del continuo individualismo-colectivismo es la relativa importancia del concepto del “yo autónomo” comparado con el “yo interdependiente.” El yo autónomo es un agente, que se ve a sí mismo como el productor de sus propias acciones. El yo se ve en control de la situación que lo rodea, y en control de la necesidad de expresar sus propias ideas, pensamientos y necesidades. Este control se percibe como placentero, pues confirma emociones enfocadas en el yo, tal como suficiencia y orgullo; pero también produce emociones de tipo frustración. El acto de determinar las propias acciones también refleja la satisfacción del autor.
El auto-concepto del sujeto en una relación interdependiente incluye una atención y respuesta hacia los demás, implícitamente asumiendo que esa atención va a ser reciprocada por los otros, al mismo tiempo que hay una administración cuidadosa de los sentimientos propios dirigidos a los deseos y necesidades de los demás, de modo de mantener y profundizar la relación interpersonal recíproca.
Uno esta consciente todo el tiempo del lugar donde uno pertenece con respecto a los otros, y asume una actitud receptiva hacia los otros, ajustándose continuamente a los otros en muchos aspectos de su conducta. Estos actos de acomodarse en una comunidad son muy agradables, pues dan lugar a emociones placenteras (sentimientos de conexión) mientras disminuyen los desagradables (como la vergüenza o la culpa) y educa a la persona en la habilidad de auto-manejarse, con lo cual aumenta la autoestima.
Estas variaciones proveen un marco para nuestras experiencias y sirven como un referente para evaluar nuestras acciones comunicativas. Si tenemos un marco individualista, nuestras acciones comunicativas estarán mas auto-enfocadas, serán mas basadas en los deseos del yo y mas auto-expresivas.
Si nos basamos en la construcción interdependiente, tenderemos mas a usar normas del grupo, intereses del grupo, y responsabilidades hacia el grupo para evaluar nuestras conductas y las de otros.
De estas variaciones en la orientación salen las actitudes que van a generar confrontaciones.
Bajo y Alto Contexto
De acuerdo con Hall (1976) la comunicación humana se puede dividir en bajo y alto contexto, observando la cantidad de información disponible para la comunicación. En transacciones de alto contexto, hay información preprogramada que existe en el receptor y en el contexto, de modo que se necesita una mínima información dentro del mensaje. En bajo contexto, es el reverso, la mayoría de la información debe estar contenida en el mensaje transmitido, para compensar lo que falta en el contexto.
A pesar de que no hay culturas totalmente en los extremos de esta polaridad, en general la comunicación de bajo contexto se refiere a los modelos de comunicación de lógica linear, estilo de comunicación con interacción verbal directa, expresión de la intención y el valor puesto en el que se expresa.
En alto contexto, se refiere uno a modelos de comunicación de interacción lógica en espiral, modos verbales de negociación indirecta, sutiles detalles no verbales, inferencias de intención de respuesta, valor puesto en el que interpreta.
Los modos de comunicación de bajo contexto se encuentran usualmente en culturas individualísticas, y los de alto contexto se desarrollan en comunidades colectivísticas.
Tipo de individuos/culturas Recursos disponibles para solucionar conflictos
Comunicadores individualistas, en culturas bajo contexto Orgullo individual y auto-estima; emociones basadas en el yo y en el sentido de autonomía y poder.
El conflicto surge a causa de incompatibilidad personal, de valores, o de objetivos
Comunicadores de alto contexto Mantenimiento de la “FACE” relacional; armonía grupal; status relativo al grupo y auto-estima proveniente de la estima grupal; reconocimiento mutuo; sentido reciproco de favores y obligaciones.
El conflicto surge a causa de perdida de FACE o incompatibilidad de manejo relacional
El concepto de “face” esta ligado claramente a un sentido de auto-respeto experimentado en medio de situaciones sociales interactivas. Como seres humanos, todos deseamos sentirnos respetados y apreciados en nuestra conducta comunicativa de todos los días. Sin embargo, el modo cómo manejamos “face” y la pérdida de ella en un episodio conflictivo cambia de una cultura a la otra.
Los miembros de culturas colectivistas, dada la importancia de la “face,” son altamente sensibles al efecto de lo que ellos dicen en otros. Usan el lenguaje como un instrumento social, una herramienta para preservar y promover los intereses sociales, tanto como transmitir información.
Los oradores en contextos altos deben pesar sus palabras cuidadosamente, dado que todo lo que digan será revisado y pesado en base a la pregunta: esta persona esta cuidando el honor (“face”) de todos? Por esta razón, un lenguaje directo y contradecir explícitamente a los otros deben ser evitados. Es muy difícil para personas de alto contexto decir directamente que “no”.
Violación de expectativas culturales
Es inevitable que todos tengamos algunas expectativas de cómo los otros debieran portarse en cualquier situación comunicativa. Cuando un par de individuos de culturas en contraste se encuentran por la primera vez, se comunican típicamente desde los supuestos basados en la propia cultura, en las imágenes estereotipadas de cada uno, y pautas de comunicación habitual. Todo esto crea expectativas que desatarán la conducta conflictiva del otro.
El conflicto intercultural a menudo ocurre por que se han violado las expectativas en un encuentro, posiblemente entre una persona de bajo contexto y una de alto contexto.
Supuestos culturales conflictivos
El marco del meta-conflicto en cada cultura tiene diferentes supuestos que son aceptados como válidos por los integrantes. Basándonos en el continuo individualismo-colectivismo, podemos delinear varios supuestos culturales acerca de las actitudes de personas de bajo y alto contexto cultural.
Para las culturas individualistas, de bajo contexto, el conflicto sigue este modo de “resolución de problemas”:
- el conflicto se ve como una lucha abierta para dirimir las diferencias y problemas mas grandes;
- el conflicto puede ser a la vez funcional y disfuncional;
- el conflicto es disfuncional cuando se lo reprime y no se lo expresa y confronta directamente;
- el conflicto es funcional cuando provee una oportunidad abierta para resolver temas problemáticos;
- los temas sustantivos (el que de la disputa) y los relacionales se deben manejar por separado
- hay que manejar el conflicto de modo abierto y directo;
- el manejo efectivo del conflicto puede ser visto como un juego de solución de problemas donde todos ganan.
Para las partes de cultura colectivista, sus supuestos básicos sobre el conflicto son basados en un modelo que permita mantener la “face”:
- El conflicto es dañino a la cara social y la armonía relacional y debe ser evitado lo mas posible;
- El conflicto es disfuncional y debe ser evitado;
- El conflicto indica una falta de auto disciplina y falta de represión de las emociones, que indica inmadurez emocional;
- El conflicto provee un campo de prueba para un proceso de negociación habilidoso;
- Los aspectos substantivos y relacionales están siempre mezclados;
- Hay que manejar el conflicto de modo discreto y sutil;
- El manejo efectivo del conflicto puede verse como un juego de negociación de ganancia mutua en términos de “face”
- El conflicto visto desde el modelo resolución de conflictos, es visto como potencialmente funcional, liberador de las personas, y un foro abierto para pelear contra o con el adversario en decidir las cuestiones en discusión.
En el conflicto visto desde el modelo de preservación de “face,” éste se ve como disfuncional, como una vergüenza interpersonal (por haber fallado en preservar armonía) y estresante, y un foro para una potencial perdida de face y la consiguiente humillación.
Estos dos enfoques contradictorios influencian los enfoques y las conductas de las partes en conflicto, en términos de cómo debieran enfrentar la interacción. Lo que se decida como conducta apropiada e inapropiada está determinado por los marcos culturales.
Los temas en conflictos y las violaciones de los procesos
Cada conflicto tiene temas substantivos y relacionales. En culturas individualísticas, los negociadores enfocan a los temas substantivos mucho mas que a los atinentes a la relación, o los temas socio-emocionales. Los negociadores colectivistas, por el contrario, se enfocan típicamente en la dimensión relacional-afectiva como el tema principal en la resolución de conflictos centrados en la tarea o en los procedimientos.
Cuando los comunicadores colectivistas están en comunicación con el otro, y sus ritmos no verbales armonizan, pueden aparecer resoluciones pacíficas. Su tarea es reparar la relación, y de allí sale la solución buscada.
Cuando los comunicadores individualistas son capaces de racionalizar la separación de las personas de sus problemas, y acentúan la compartimentalización de los aspectos afectivos como substantivos, entonces el conflicto es funcional.
En las culturas individualistas, (Australia y USA) hay que promover y respetar la autonomía personal, libertad, territorio, y limites personales, para mantener el auto-respeto. Así los conflictos surgen por la violación del espacio propio, privacidad, poder individual, y el sentido de equidad y juego limpio.
En las colectivistas, (Japón y Corea) ser aceptado por los grupos y aprobado por nuestros superiores, pares, y miembros de la familia es critico para desarrollar el sentido de auto-respeto.
El conflicto generalmente aparece con la violación de las fronteras de los grupos internos, las normas de la lealtad grupal y los compromisos, y las obligaciones reciprocas y la confianza mutua.
En términos de diferentes orientación hacia el propósito, las técnicas de los individualistas típicamente recomiendan una orientación de tipo win-win, donde todos ganan, y lo importante es tener un plan de acción concreto como resultado.
Para los colectivistas, mucho mas tiempo se va a dedicar en negociar la pérdida y recuperación de “face,” y la protección y respeto de la reputación recíproca, a través de las diferentes etapas del desarrollo del conflicto. Mientras los individualistas se enfocan en los resultados a obtener, los colectivistas acentúan la relación en la aplicación de los métodos de resolución de conflictos. A menudo, la fase de reparación de la relación continúa mas allá de la resolución inmediata del conflicto.
Los colectivistas prefieren la intervención informal de personas mediadoras, como en el caso de China. Sin embargo, existe una diferencia importante en el uso de la mediación por una tercera parte en ambos lados culturales.
En las culturas occidentales, las partes en conflicto prefieren un mediador imparcial, tal como un mediador profesional, elegido al azar por que no lo conoce nadie, y este hecho es la garantía de su imparcialidad. En las culturas del Este, las partes buscan la intervención de una persona mayor, respetada por todos, que conoce a ambas partes en disputa. Se supone que esta persona, al conocer a ambos lados, sabe como decidir el resultado del conflicto usando la información que ya posee.
El manejo del tiempo tiene las siguientes diferencias:
Para culturas individualistas, que entienden el concepto del tiempo como enfocado en las tareas, los procesos de resolución de conflictos tienen que seguir una agenda definida, con pasos tales como apertura, expresión de los intereses en conflicto, negociación y cierre. El tiempo esta lleno con actividades que incluyen ir tomando decisiones: establecer la agenda; definir criterios objetivos, y verificar los objetivos a corto y largo plazo de las partes. El foco es el aquí y ahora de la disputa, y no hay demasiado interés en establecer antecedentes históricos muy lejanos, dado que lo que ocurrió hace mas de 20 años no tiene ingerencia en un conflicto actual.
Para las culturas colectivistas, donde el tiempo es secundario a las relaciones, el proceso de reparar las relaciones no tiene una agenda definida. El tiempo se desliza en establecer contacto, hacer conversación, preguntar por asuntos personales, traer a colación el pasado histórico para que ayude a iluminar la presente situación conflictiva. La búsqueda de antecedentes históricos....incluyendo pasadas humillaciones aparecen frecuentemente en los problemas presentes.
Para las culturas colectivistas, tener una fecha límite no significa mucho; es visto sólo como un artilugio humano, fácilmente desechable. También un acuerdo no es nunca final, sino que puede estar abierto a re-negociaciones. Esto puede causar innumerables complicaciones para negociadores individualistas, que tienden a tener mucha confianza en la finalidad de un acuerdo escrito y firmado.
Conflicto entre distinto estilos culturales
En una situación de conflicto, los individualistas van a explicar lo que quieren con pedidos directos, justificaciones verbales, y aclaraciones directas para defender su posición o decisiones.
En contraste, los colectivistas van a usar calificadores tales como “quizás debamos enfrentar juntos esta tarea”, preguntas indirectas: “No piensa Ud. que quizás el tiempo no sea suficiente? Excusas: “Probablemente estoy equivocado en esto, pero...” respuestas tangenciales “Mejor no preocuparse de ese aspecto ahora” y respuestas indirectas: “si no es demasiado problema, tratemos juntos de terminar este informe.”
Se deja al recipiente del mensaje la tarea de descifrar el sentido oculto, o la intención del mensaje, y de responder de la misma manera. Aun es mas complicado, pues si el conflicto es muy intenso, algunos colectivistas van a preferir el silencio, como un medio de controlar la escalada. De este modo, al renunciar a usar medios verbales de aclarar los temas, se puede decir que los colectivistas son percibidos como herméticos o cerrados.
El silencio es visto como una habilidad que requiere mucho auto control en un conflicto en el ambiente colectivista. Por el otro lado, para un individualista el silencio es una señal de incompetencia y de culpabilidad. El que calla, otorga.
Mientras dentro de una cultura individualista la expresión abierta de sentimientos es vista como una indicación de que la persona tiene mucho interés en los otros, la compostura emocional y no desplegar signos de emoción es visto como ser disciplinado y maduro en las colectivistas.
En resumen, las culturas individualistas muestran que el proceso de manejo del conflicto descansa mucho en la habilidad verbal de ofender y defenderse, para construir la propia credibilidad o para articular las emociones propias, y también para levantar objeciones a la propuesta del contrario.
En situaciones de conflicto en culturas colectivistas, los mensajes ambiguos e indirectos se usan con la intención de cuidar la face propia, o la del grupo de pertenencia, o para proteger la face de algún otro. Además, los gestos no verbales o el silencio se usan como señales de que hay que restringir la escalada del conflicto. También el uso del silencio puede significar una aceptación fatalista y resignada de la situación en conflicto. Cuanto más alta la posición de la persona en conflicto, en una cultura colectivista, es mas probable que él o ella use el silencio como una estrategia deliberada y cautelosa de manejo del conflicto.
Manejo efectivo del conflicto
Este manejo requiere que nos comuniquemos apropiadamente, efectivamente y creativamente en diferentes situaciones. Ser competente significa tener la habilidad de manejar el delicado balance entre humillación y orgullo, y entre vergüenza y honor.
1. Esto se logra con movidas de tipo rebajar o ensalzar el status del contrincante, decidir el uso de negociadores del mismo nivel de status, y el explícito respeto a las propiedades del decoro, hecho con mucha delicadeza para una audiencia pública.
2. Ser proactivo en el manejo de conflictos de grado bajo, (tal como hacer de intermediario y usar una consulta informal) antes de ignorar y dejar que el conflicto escale en una situación donde ambos lados pierdan face. Los individualistas debieran aprender que, al ayudar al colectivista a aumentar su propia face, están al mismo tiempo aumentando su propia estatura. Face (o el respeto al status social) es un concepto interactivo y bilateral.
3.- Aprender a permitir al oponente buscar una salida que no lo humille, sin violar los conceptos de los derechos humanos. No humillar a un oponente en público es la primera medida. Para los colectivistas, el concepto de respetar la face funciona en un sistema recíproco de interacciones. Dar face y cuidar la face son conceptos complementarios que aseguran una continua relación interdependiente que incluye dar y recibir favores, a lo largo del tiempo.
4.- Ser sensible a la importancia de la observación: los individualistas tienen que darse cuenta del peso del pasado histórico que tiene conexiones con la situación presente. No hay que preguntar demasiados “por que”? Dado que las culturas colectivistas se basan en variables del contexto, no verbales, los individualistas tienen que aprender de la experiencia y manejar el proceso de una manera implícita, a un nivel no verbal. Usar silencio, largas pausas y un estilo paciente de responder cuando a uno le toque el turno en las conversaciones con colectivistas.
5.- Desarrollar sensibilidad a las diferencias y similaridades entre los rasgos de alto y bajo contexto y estar consciente de los ritmos implícitos en las negociaciones entre individuos diferentes. Aceptar la validez de ambas orientaciones, ya sea hacia el objetivo concreto de la disputa o hacia el mantenimiento de la relación.
6.- Las personas individualistas deberían aprender a usar estrategias verbales tales como excusas, calificativos, preguntas retóricas y declaraciones tentativas para expresar su punto de vista. Al negar un pedido, hay que evitar la palabra “no”, pues implica una posibilidad alta de perder “face” en culturas colectivistas. Se deberían usar descripciones ambiguas “quizás hay alguien mas calificado que yo para este proyecto” , preguntas retóricas “no piensa Ud. que alguien mas calificado podría hacer esto?” o propuestas condicionas: “Si, pero...” para evitar producir un sentido de rechazo.
7.- Habría que abandonar una situación de conflicto donde la contraparte no quiere lidiar con ella directamente. Un periodo de enfriamiento a veces ayuda a reparar una relación rota y el tema sustantivo (el “qué” del conflicto) puede diluirse a través del tiempo. Los individualistas deberían recordar que la evitación es parte esencial y legítima del estilo de manejo de conflicto de los colectivistas. La evitación no significa que los colectivistas no se preocupen del conflicto; se la usa para evitar situaciones de humillación y significa que se esta cuidando la armonía y la “face” reciproca.
Para los colectivistas, algunas recomendaciones:
Aprender el valor que tiene para los individualistas el supuesto básico de separar la relación del tema sustantivo del conflicto. Los colectivistas necesitan separar en compartimientos estancos la dimensión de tarea y la dimensión de las emociones del conflicto.
2.- Enfocarse en resolver los temas substantivos (los “qué” de la disputa) y aprender a expresar abiertamente opiniones y puntos de vista. Los colectivistas no debieran llevar los temas del conflicto siempre hacia el nivel personal, y debieran aprender a mantener una distancia entre la persona y el conflicto. Y tratar de no ofenderse por el estilo frontal del individualista. Aprender a enfocar resultados concretos y desarrollar planes concretos de acción al implementar la propuesta que resuelva el conflicto.
3.- Involucrarse en un estilo más asertivo, e igualitario de interacción con los otros. El estilo asertivo asegura los derechos de ambos individuos de expresarse en un conflicto, y respetar el derecho del otro de defender su posición. Los colectivistas necesitan aprender a abrir un diálogo abierto con una declaración frontal de su posición, y después desarrollar los puntos clave sistemáticamente, con ejemplos, evidencias, estadísticas, ilustraciones o una propuesta bien planeada. Además los colectivistas deberían aprender a recibir y aceptar críticas, contrapropuestas y sugestiones de modificaciones como parte normal del diálogo, sin personalizar.
4.- Hay que desarrollar la responsabilidad individual por el proceso de decisiones que resuelve el conflicto. Hacerse cargo de la responsabilidad y usar declaraciones que comiencen con la palabra “Yo” para describir sentimientos en una situación de conflicto corriente, constituye parte del efectivo manejo de conflictos en una sociedad individualista. Los colectivistas necesitan aprender a explicar una situación de modo verbal más completo, y no esperar que los otros tengan que adivinar su punto de vista.
5.- Dar feedback verbal y practicar habilidades de escucha activa, significa para los colectivistas el envolverse en una percepción verbal activa, verificando si lo que oyeron es lo que la otra parte verdaderamente dice. Los colectivistas necesitan usar parafraseo, declaraciones de sumarios, y mensajes interpretativos para reconocer y verificar la historia de la situación de conflicto. También aprender a compartir sentimientos y emociones, aunque sea esporádicamente, pues no pueden usar solamente los canales no verbales para evaluar una situación.
6.- Usar mensajes directos que incluyen tanto lo sustantivo de la disputa como las emociones. Los colectivistas no deberían esperar pacientemente por su turno en la conversación, por que la conversación entre individualistas acepta la superposición de mensajes, (interrumpir es legítimo) y también a la competencia por quién habla mas o primero. Tampoco ellos deberían usar tantos silencios, que podrían ser interpretados como incompetencia del otro lado.
7.- Los colectivistas deberían comprometerse a solucionar el diferendo con la otra parte afectada, usando estrategias orientadas hacia las tareas y tratar de conseguir un diálogo cooperativo y mutuo con la otra parte. El foco es en manejar el estilo defensivo individual y aprender a construir confianza en la relación interpersonal, de uno en uno. Hay que hacer las dos tareas simultáneamente: confirmar a la otra persona a través de comentarios explícitos sobre su importancia para uno, mientras se trabaja en resolver los aspectos substantivos del conflicto de modo responsable y constructivamente.
Ambos, colectivistas e individualistas tienen que renunciar a sus prejuicios y aprender a entender los modos del otro. El mediador intercultural puede empezar el proceso reafirmando la importancia de las distintas opciones culturales en el proceso de la comunicación humana. Mientras no es necesario cambiar completamente el estilo propio, si lo es tener una conducta responsable y en tono con la otra parte, en mandar la señal de que se desea aprender de los modos culturales del otro lado.
Para ser un mediador en la arena intercultural, una persona debe estar primero en paz consigo misma, y evitar hacer ‘mímicas” del contra estilo cultural. El pacificador creativo primero reconoce las características de su estilo, que lo marcan dentro de un grupo cultural definido en el que se socializó. Y entonces puede elegir cambiar partes de ese estilo para entenderse con los otros. Ser capaz de integrar diversos valores y conductas, y ser capaz de moverse dentro y fuera de diferentes fronteras culturales y relacionales, sin atarse a los prejuicios recibidos de la propia cultura, y aceptando los modos culturales de los otros con respeto, es el centro de la tarea mediadora inter-cultural.
Capítulo 7 del libro: Managing Intercultural Conflicts Effectively, by Stella Ting Tomey-John G. Oetzel, Thousand Oaks, CA: Sage Publications, 2001.
domingo, 11 de mayo de 2008
Resolución del Pueblo Indígena Chiquitano
Ante la derrota de los separatistas
La Organización Indígena Chiquitana (OICH), máxima organización matriz del Pueblo Chiquitano de cinco provincias del departamento de Santa Cruz, en coordinación con la organización departamental de los pueblos indígenas de Santa Cruz (CPESC) y las comunidades indígenas afiliadas, ante la derrota de los separatistas y el rechazo contundente de la población al Estatuto Autonómico, expresado en los resultados del Referéndum inconstitucional celebrado el día 4 de mayo en este departamento;
Resuelven:
Es dado en la localidad de Concepción a los cinco días del mes de Mayo de 2008 a horas 16.00 en las oficinas de la OICH.
Por la Organización del Pueblo Chiquitano
Rodolfo López Cuchuí
Primer Gran Cacique General OICH
Emigio Poiche
Cacique Tierra y Territorio OICH
Alejandro Alegre
Cacique Educación y Cultura OICH
Ángela Durán Charupa
Cacique de Economía y Desarrollo OICH
José Bailaba
Constituyente
Diego Faldín Aponte
Presidente CPESC
Lorenzo Pasabare
Presidente de la CICC
ABI////
La Organización Indígena Chiquitana (OICH), máxima organización matriz del Pueblo Chiquitano de cinco provincias del departamento de Santa Cruz, en coordinación con la organización departamental de los pueblos indígenas de Santa Cruz (CPESC) y las comunidades indígenas afiliadas, ante la derrota de los separatistas y el rechazo contundente de la población al Estatuto Autonómico, expresado en los resultados del Referéndum inconstitucional celebrado el día 4 de mayo en este departamento;
Resuelven:
- RATIFICAR nuestra consecuencia y lucha para defender el proceso constituyente, el cual ha recogido nuestras demandas históricas en el nuevo texto constitucional construido por todos los sectores sociales de Bolivia.
- CONMINAR al Poder Ejecutivo y al Congreso Nacional viabilice en el menor tiempo posible los Referéndum que permitan concluir con la aprobación final del nuevo texto constitucional con la ratificación soberana del pueblo boliviano en el marco de la legalidad.
- EXIGIR al Presidente nato del Congreso Nacional declare sesión extraordinaria del Congreso para el nombramiento de los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que permita el funcionamiento de esta instancia y cumpla los mandatos para lo que fue creado.
- DEMANDAR al Poder Ejecutivo y Legislativo la emisión de una disposición normativa que formalice nuestras autonomías indígenas que se viven y se practican en los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana, en el marco de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (Ley 3760), concordante con el Convenio 169 de la OIT (Ley 1257).
- DECLARAMOS estado de emergencia y movilización permanente como pueblo indígena chiquitano hasta que se de respuesta a nuestras demandas, profundamente sentidas por nuestros pueblos.
Es dado en la localidad de Concepción a los cinco días del mes de Mayo de 2008 a horas 16.00 en las oficinas de la OICH.
Por la Organización del Pueblo Chiquitano
Rodolfo López Cuchuí
Primer Gran Cacique General OICH
Emigio Poiche
Cacique Tierra y Territorio OICH
Alejandro Alegre
Cacique Educación y Cultura OICH
Ángela Durán Charupa
Cacique de Economía y Desarrollo OICH
José Bailaba
Constituyente
Diego Faldín Aponte
Presidente CPESC
Lorenzo Pasabare
Presidente de la CICC
ABI////
MANIFIESTO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS AL PUEBLO CRUCEÑO
(ABI.bo) Los 34 Pueblos Indígenas del Oriente, el Chaco y la Amazonía boliviana, representados por la CIDOB, ante el ilegal referéndum autonómico realizado el 4 de mato de 2008 en Santa Cruz en el que pese del evidente fraude electoral y la millonaria campaña política por los Estatutos autonómicos no llegaron a obtener ni siquiera el 50% de la votación, por lo que manifestamos al verdadero pueblo cruceño lo siguiente:
Los resultados del referéndum autonómico del 4 de mayo, convocados ilegalmente por el Prefecto y el Comité Cívico de Santa Cruz y llevados a cabo en contravención a la Constitución Política del Estado, la Ley Electoral, el Código Electoral, la Ley del Referéndum, las resoluciones de la Corte Nacional Electoral, demuestran que alrededor de la mitad de los inscritos en el padrón electoral del departamento de Santa Cruz, no están de acuerdo con el Estatuto autonómico redactado por las logias cruceñas.
Denunciamos que la Corte Departamental, la Prefectura y el Comité Cívico de Santa Cruz han montado el fraude electoral que ha quedado en evidencia por los hechos vandálicos de la Unión Juvenil Cruceñista que amenazas y agresiones de por medio intentaron obligar a la gente a votar el sí a su estatuto, ante la oposición militante de los sectores sociales y ciudadanos conscientes de este pueblo instalaron mesas de sufragio en las calles, plazas, sin la presencia de los jurados electorales, se armaron ánforas con papeletas llenadas por el sí, no realizaron el escrutinio y conteo de votos en los recintos electorales, los cómputos de dicho referéndum los están realizando a puertas cerradas, pese de todo ello se han manifestado diciendo que han ganado con el 85 por ciento, lo cual es falso, ya que entre el ausentismo, el voto por el no y los votos nulos y blancos suman más del 50% del padrón electoral.
Pese del fraude electoral, en su afán de justificar lo injustificable, han violado y siguen violando la C.P.E. la ley, el Estado de Derecho y la democracia, al iniciar una cacería de brujas contra personas y ciudadanos que por defender la democracia en su intento por denunciar los actos de fraude han sido ilegalmente detenidos y se los está procesando por presiones del Comité Cívico, la Prefectura y las logias cruceñas, por lo que repudiamos el accionar de algunos fiscales y jueces que presiones de por medio están incurriendo en ilegalidades e injusticias.
Denunciamos que estos grupos de poder en franca violación al Estado de Derecho, están manipulando a la administración de justicia "pidiendo aplicación de la ley", mientras que ellos no cumplen las leyes y se están volviendo inmunes e impunes a la ley, desconociendo todo el ordenamiento jurídico nacional.
Al no ser cómplices y partícipes de este ilegal referéndum autonómico tampoco reconocemos sus resultados y por el contrario en aplicación de las leyes vigentes estamos construyendo las autonomías indígenas en nuestros territorios y comunidades.
Pedimos a la Prefectura, el Comité Cívico y al Poder Judicial que se enmarquen en la ley y cesen las detenciones, procesos y persecuciones indebidas contra los ciudadanos que están detenidos y contra la población que no está de acuerdo con sus estatutos, caso contrario iniciaremos acciones de hecho en defensa del Estado de Derecho, la ley, la libertad y la democracia.
Finalmente, pedimos a los verdaderos cruceños, reencauzar en la legalidad el proceso autonómico, construyendo un nuevo estatuto autonómico desde las bases con amplia participación, transparencia y democráticamente, en el que se incluyan los derechos e intereses de toda la población cruceña y no solo de los grupos de poder.
¡VIVA SANTA CRUZ CON UN REGIMEN AUTONOMICO PLURAL, SIN DUEÑOS NI PATRONES!
ABI///
Los resultados del referéndum autonómico del 4 de mayo, convocados ilegalmente por el Prefecto y el Comité Cívico de Santa Cruz y llevados a cabo en contravención a la Constitución Política del Estado, la Ley Electoral, el Código Electoral, la Ley del Referéndum, las resoluciones de la Corte Nacional Electoral, demuestran que alrededor de la mitad de los inscritos en el padrón electoral del departamento de Santa Cruz, no están de acuerdo con el Estatuto autonómico redactado por las logias cruceñas.
Denunciamos que la Corte Departamental, la Prefectura y el Comité Cívico de Santa Cruz han montado el fraude electoral que ha quedado en evidencia por los hechos vandálicos de la Unión Juvenil Cruceñista que amenazas y agresiones de por medio intentaron obligar a la gente a votar el sí a su estatuto, ante la oposición militante de los sectores sociales y ciudadanos conscientes de este pueblo instalaron mesas de sufragio en las calles, plazas, sin la presencia de los jurados electorales, se armaron ánforas con papeletas llenadas por el sí, no realizaron el escrutinio y conteo de votos en los recintos electorales, los cómputos de dicho referéndum los están realizando a puertas cerradas, pese de todo ello se han manifestado diciendo que han ganado con el 85 por ciento, lo cual es falso, ya que entre el ausentismo, el voto por el no y los votos nulos y blancos suman más del 50% del padrón electoral.
Pese del fraude electoral, en su afán de justificar lo injustificable, han violado y siguen violando la C.P.E. la ley, el Estado de Derecho y la democracia, al iniciar una cacería de brujas contra personas y ciudadanos que por defender la democracia en su intento por denunciar los actos de fraude han sido ilegalmente detenidos y se los está procesando por presiones del Comité Cívico, la Prefectura y las logias cruceñas, por lo que repudiamos el accionar de algunos fiscales y jueces que presiones de por medio están incurriendo en ilegalidades e injusticias.
Denunciamos que estos grupos de poder en franca violación al Estado de Derecho, están manipulando a la administración de justicia "pidiendo aplicación de la ley", mientras que ellos no cumplen las leyes y se están volviendo inmunes e impunes a la ley, desconociendo todo el ordenamiento jurídico nacional.
Al no ser cómplices y partícipes de este ilegal referéndum autonómico tampoco reconocemos sus resultados y por el contrario en aplicación de las leyes vigentes estamos construyendo las autonomías indígenas en nuestros territorios y comunidades.
Pedimos a la Prefectura, el Comité Cívico y al Poder Judicial que se enmarquen en la ley y cesen las detenciones, procesos y persecuciones indebidas contra los ciudadanos que están detenidos y contra la población que no está de acuerdo con sus estatutos, caso contrario iniciaremos acciones de hecho en defensa del Estado de Derecho, la ley, la libertad y la democracia.
Finalmente, pedimos a los verdaderos cruceños, reencauzar en la legalidad el proceso autonómico, construyendo un nuevo estatuto autonómico desde las bases con amplia participación, transparencia y democráticamente, en el que se incluyan los derechos e intereses de toda la población cruceña y no solo de los grupos de poder.
¡VIVA SANTA CRUZ CON UN REGIMEN AUTONOMICO PLURAL, SIN DUEÑOS NI PATRONES!
ABI///
Indígenas cruceños inician el viernes redacción de su estatuto autonómico
Santa Cruz, 07 may (ABI).- El vicepresidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente (Cidob), Pedro Nuni, anunció que a partir del próximo viernes se iniciará la redacción del estatuto autonómico indígena, mismos que esperan someterlos a una consulta popular.
Nuni, en declaraciones a la ABI, indicó que ya se ha instruido a todas la dirigencia de las centrales de los pueblos indígenas para que nombren a sus representantes y se inicie la redacción de los estatutos autonómicos indígenas.
"Este viernes se inicia en diferentes mesas de trabajo la redacción del estatuto autonómico para debatir las disposiciones de la norma que será implementada en todos los pueblos indígenas del departamento", indicó.
Esta tarea se lo hará de acuerdo a las normas y procedimientos propios de los pueblos Chiquitano, Ayoreode, Yuracaré-Mojeño, Guarayo y Guaraní.
El dirigente adelantó que una vez se cuente con el texto redactado pedirán al Congreso Nacional que convoque a una consulta para que estos sean aprobados.
Esta determinación de los indígenas del oriente surge luego de que el último domingo fuera sancionado el estatuto autonómico de la prefectura y del comité Cívico de Santa Cruz, que de acuerdo a los propios indígenas, no los representa porque estos fueron redactados por la "logias cruceñas"
La Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) agrupa a más de 34 pueblos y más de 1.500 comunidades de las Tierras Bajas de Bolivia.
El 1 de abril, los indígenas del oriente se declararon autónomos y exigieron además al Congreso Nacional sancionar la Ley de Autonomías Indígenas.
Esta acción se la realizó en el marco de la Autonomía y Libre Determinación establecida en los artículos 1 y 171 de la actual Constitución Política del Estado, la Ley No. 1257, que confirma el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Además de la Ley No. 3760 que ratifica la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Pacto de San José de Costa Rica.Jcch/Rq ABI
Nuni, en declaraciones a la ABI, indicó que ya se ha instruido a todas la dirigencia de las centrales de los pueblos indígenas para que nombren a sus representantes y se inicie la redacción de los estatutos autonómicos indígenas.
"Este viernes se inicia en diferentes mesas de trabajo la redacción del estatuto autonómico para debatir las disposiciones de la norma que será implementada en todos los pueblos indígenas del departamento", indicó.
Esta tarea se lo hará de acuerdo a las normas y procedimientos propios de los pueblos Chiquitano, Ayoreode, Yuracaré-Mojeño, Guarayo y Guaraní.
El dirigente adelantó que una vez se cuente con el texto redactado pedirán al Congreso Nacional que convoque a una consulta para que estos sean aprobados.
Esta determinación de los indígenas del oriente surge luego de que el último domingo fuera sancionado el estatuto autonómico de la prefectura y del comité Cívico de Santa Cruz, que de acuerdo a los propios indígenas, no los representa porque estos fueron redactados por la "logias cruceñas"
La Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) agrupa a más de 34 pueblos y más de 1.500 comunidades de las Tierras Bajas de Bolivia.
El 1 de abril, los indígenas del oriente se declararon autónomos y exigieron además al Congreso Nacional sancionar la Ley de Autonomías Indígenas.
Esta acción se la realizó en el marco de la Autonomía y Libre Determinación establecida en los artículos 1 y 171 de la actual Constitución Política del Estado, la Ley No. 1257, que confirma el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Además de la Ley No. 3760 que ratifica la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Pacto de San José de Costa Rica.Jcch/Rq ABI
viernes, 9 de mayo de 2008
Centralismo matizado de enclave étnico
(La Razón) Es terreno minado en el que transito, pero arguyo que en la pulseta actual por la autonomía también se juega el destino de la cultura mestiza camba (y chapaca), enfrentada al avasallamiento de los que propugnan la hegemonía aymara sobre Bolivia.
Me lo recordó un amigo en ágape de sábado, comentando que en Tarija fue el ‘Motete’ Zamora quien entreabrió la puerta. Quizá retribuía votos o en pos de una base electoral permanente en su tierra, cuando era alcalde invirtió en un proyecto urbanístico para mineros altiplánicos, a los que cedió lotes para que se asentaran. Un diputado nacional chapaco, ante el enclave de centralismo en que se ha convertido el llamado, claro, barrio Huanuni en Tarija, hace poco declaró que si los pajueranos insistían en ir a contrapelo de la autonomía, entonces sería mejor que se vayan.
La fiel y valerosa, aparte de chura, sufre una invasión de norteños —así los llaman—. Norteños al norte y norteños al sur, dice Humberto Vacaflor. Se refiere a la hegemonía centralista noroccidental, hoy de ribetes aymara, y a Yacuiba, donde a mi criterio algún norteño, otrora contrabandista, hoy funge de chaqueño separatista. Le ocurrió a su sureña Tupiza, ese baluarte chicheño de la historia boliviana en tiempos fundacionales, que fuera avasallada perdiendo sus formas culturales, primero con la punta de riel del tren altiplánico a la Argentina en una Villazón poblada por norteños, luego con la marejada de mineros relocalizados de la Comibol.
Sensible a ser acusado de la variedad camba de fundamentalismo étnico que censuro en algunos aymaras, he rehuido tratar el enraizar de la mentalidad de enclave étnico a la que nos está llevando el etnopopulismo de Evo Morales, en su política de dividir para reinar. ¿Acabará por balcanizarnos?
El matiz de enclave étnico no se daba en Santa Cruz hasta que el gobierno de Evo Morales empezó a hurgar sensiblerías tribales como ardid politiquero. Sin tapujar prejuicios siempre existentes en cualquier sociedad con el recién llegado o el diferente, subrayo que aparte de la bonhomía con que se acogió a los occidentales, se decía que el hijo de colla era más come-colla que los mismos cambas.
Hoy el discurso etnopopulista de Evo Morales, más sus talegazos de petrodólares venezolanos, han enrolado adeptos en los bolsones de áreas de colonización en Yapacaní y San Julián. El Plan 3000 fue un recurso urbanístico con que se intentó racionalizar asentamientos, de un 10% anual de flujo de migrantes occidentales, en una urbe cruceña con un talón de Aquiles en las nacientes y las riberas del chúcaro Piraí. Dicen que es bastión del Gobierno, cual si fuera el centralismo el que forjó el entorno productivo que ha hecho de Santa Cruz la locomotora económica de Bolivia. Cuidado porteños de un Puerto Suárez anegado de indios andinos y asiáticos por el Mutún. Recuerden Avas, que es mortal para la cultura camba-guaraní el virus a contraer con algún proyecto de asentar aymaras en la antigua Cordillera de los Chiriguanos.
Sabe Dios qué asesoría extranjera les ha llevado al extremo de tirar por la borda tantos años de amalgamar, cual se aglutinan hojas secas en rica tierra vegetal, esa historia de mestizaje que fue un mezclar de sangres aún antes de los españoles. No ocurrió solo en el Nuevo Mundo, sino que es rasgo de toda conquista, donde las hembras siempre han sido botín de guerra, o proclives al dardo de Cupido con el conquistador. ¿No conocen la evidencia que queda en espléndida escultura de El rapto de las sabinas de Juan de Bolonia, que a punta de cincel interpretó en 1583 ese violento mezclar de sangre latina y sabina (y también etrusca) que fraguó en la gran Roma?
Quizá fue la sociología contagiada de dialéctica de la lucha de clases, más que imbuida del dinamismo del mestizaje cultural, que interpretara mal la forja de una Bolivia unida en la diversidad. Donde la interculturalidad tenía que ser el mecanismo que legitime los grados de mestizaje —tanto biológico como cultural— de diversos grupos del país, se optó por ganancias políticas a corto plazo al hurgar el avispero del resentimiento étnico, con retórica de una ilusa edad de oro prehispánica y media verdad de 500 años de explotación europea, asertos que pecan de etnocentrismo aymara.
De tal vertiente fluye el dividir para reinar subyacente al centralismo redivivo, en las varias formas de autonomía presentes en la Constitución ilegal del gobierno de Evo Morales. No se terminó de enhebrar un sistema descentralizado de administración de recursos generados por las regiones, que devino un régimen centralista que apela a argucias etnopopulistas, para sabotear procesos autonómicos departamentales irreversibles.
No creo estar tan amalgamado en lo camba y lo colla que me guste el api con cuñapé y las llauchas con café, como cantaba Arturo Sobenes. Al cabo, la interculturalidad busca la unidad respetando la diversidad, en una patria de oportunidades iguales para todos. Donde la inequidad, o mejor dicho las inequidades —las hay étnicas, de género, de pobreza— se morigeren con sabias políticas gubernamentales, sin apelar al resentimiento dañino, ni a la confrontación fraticida, ni a hegemonías disfrazadas de reivindicación.
¿No es iluso hablar de unidad en la diversidad, cuando Evo Morales y sus secuaces apelan a sofismas para restar peso a la contundente victoria del Sí el 4 de mayo en Santa Cruz? Con tal falaz lógica, ¿no se invalidaría también su 53,7% de votos de 2005? El cantonalismo del país, tanto territorial en la Constitución ilegal del MAS como mental en los berrinches étnicos, es el vino rancio del régimen de Evo Morales. Ojalá que no balcanice Bolivia. Desde ya, no contribuye a que los bolivianos se conozcan mejor y valoren sus raíces étnicas y culturales. Sobre todo, se respeten mutuamente.
*Winston Estremadoiro es antropólogo.
winstonest@yahoo.com.mx
Me lo recordó un amigo en ágape de sábado, comentando que en Tarija fue el ‘Motete’ Zamora quien entreabrió la puerta. Quizá retribuía votos o en pos de una base electoral permanente en su tierra, cuando era alcalde invirtió en un proyecto urbanístico para mineros altiplánicos, a los que cedió lotes para que se asentaran. Un diputado nacional chapaco, ante el enclave de centralismo en que se ha convertido el llamado, claro, barrio Huanuni en Tarija, hace poco declaró que si los pajueranos insistían en ir a contrapelo de la autonomía, entonces sería mejor que se vayan.
La fiel y valerosa, aparte de chura, sufre una invasión de norteños —así los llaman—. Norteños al norte y norteños al sur, dice Humberto Vacaflor. Se refiere a la hegemonía centralista noroccidental, hoy de ribetes aymara, y a Yacuiba, donde a mi criterio algún norteño, otrora contrabandista, hoy funge de chaqueño separatista. Le ocurrió a su sureña Tupiza, ese baluarte chicheño de la historia boliviana en tiempos fundacionales, que fuera avasallada perdiendo sus formas culturales, primero con la punta de riel del tren altiplánico a la Argentina en una Villazón poblada por norteños, luego con la marejada de mineros relocalizados de la Comibol.
Sensible a ser acusado de la variedad camba de fundamentalismo étnico que censuro en algunos aymaras, he rehuido tratar el enraizar de la mentalidad de enclave étnico a la que nos está llevando el etnopopulismo de Evo Morales, en su política de dividir para reinar. ¿Acabará por balcanizarnos?
El matiz de enclave étnico no se daba en Santa Cruz hasta que el gobierno de Evo Morales empezó a hurgar sensiblerías tribales como ardid politiquero. Sin tapujar prejuicios siempre existentes en cualquier sociedad con el recién llegado o el diferente, subrayo que aparte de la bonhomía con que se acogió a los occidentales, se decía que el hijo de colla era más come-colla que los mismos cambas.
Hoy el discurso etnopopulista de Evo Morales, más sus talegazos de petrodólares venezolanos, han enrolado adeptos en los bolsones de áreas de colonización en Yapacaní y San Julián. El Plan 3000 fue un recurso urbanístico con que se intentó racionalizar asentamientos, de un 10% anual de flujo de migrantes occidentales, en una urbe cruceña con un talón de Aquiles en las nacientes y las riberas del chúcaro Piraí. Dicen que es bastión del Gobierno, cual si fuera el centralismo el que forjó el entorno productivo que ha hecho de Santa Cruz la locomotora económica de Bolivia. Cuidado porteños de un Puerto Suárez anegado de indios andinos y asiáticos por el Mutún. Recuerden Avas, que es mortal para la cultura camba-guaraní el virus a contraer con algún proyecto de asentar aymaras en la antigua Cordillera de los Chiriguanos.
Sabe Dios qué asesoría extranjera les ha llevado al extremo de tirar por la borda tantos años de amalgamar, cual se aglutinan hojas secas en rica tierra vegetal, esa historia de mestizaje que fue un mezclar de sangres aún antes de los españoles. No ocurrió solo en el Nuevo Mundo, sino que es rasgo de toda conquista, donde las hembras siempre han sido botín de guerra, o proclives al dardo de Cupido con el conquistador. ¿No conocen la evidencia que queda en espléndida escultura de El rapto de las sabinas de Juan de Bolonia, que a punta de cincel interpretó en 1583 ese violento mezclar de sangre latina y sabina (y también etrusca) que fraguó en la gran Roma?
Quizá fue la sociología contagiada de dialéctica de la lucha de clases, más que imbuida del dinamismo del mestizaje cultural, que interpretara mal la forja de una Bolivia unida en la diversidad. Donde la interculturalidad tenía que ser el mecanismo que legitime los grados de mestizaje —tanto biológico como cultural— de diversos grupos del país, se optó por ganancias políticas a corto plazo al hurgar el avispero del resentimiento étnico, con retórica de una ilusa edad de oro prehispánica y media verdad de 500 años de explotación europea, asertos que pecan de etnocentrismo aymara.
De tal vertiente fluye el dividir para reinar subyacente al centralismo redivivo, en las varias formas de autonomía presentes en la Constitución ilegal del gobierno de Evo Morales. No se terminó de enhebrar un sistema descentralizado de administración de recursos generados por las regiones, que devino un régimen centralista que apela a argucias etnopopulistas, para sabotear procesos autonómicos departamentales irreversibles.
No creo estar tan amalgamado en lo camba y lo colla que me guste el api con cuñapé y las llauchas con café, como cantaba Arturo Sobenes. Al cabo, la interculturalidad busca la unidad respetando la diversidad, en una patria de oportunidades iguales para todos. Donde la inequidad, o mejor dicho las inequidades —las hay étnicas, de género, de pobreza— se morigeren con sabias políticas gubernamentales, sin apelar al resentimiento dañino, ni a la confrontación fraticida, ni a hegemonías disfrazadas de reivindicación.
¿No es iluso hablar de unidad en la diversidad, cuando Evo Morales y sus secuaces apelan a sofismas para restar peso a la contundente victoria del Sí el 4 de mayo en Santa Cruz? Con tal falaz lógica, ¿no se invalidaría también su 53,7% de votos de 2005? El cantonalismo del país, tanto territorial en la Constitución ilegal del MAS como mental en los berrinches étnicos, es el vino rancio del régimen de Evo Morales. Ojalá que no balcanice Bolivia. Desde ya, no contribuye a que los bolivianos se conozcan mejor y valoren sus raíces étnicas y culturales. Sobre todo, se respeten mutuamente.
*Winston Estremadoiro es antropólogo.
winstonest@yahoo.com.mx
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